Entrevista a Victor Manuel Cano: Arquitecto ganador del Certamen Universitario Arquímedes´13
El Certamen Universitario Arquímedes de Introducción a la Investigación Científica, organizado por la Dirección General de Política Universitaria (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte) desde 2002, tiene como objetivo fomentar el afán de conocimiento entre los jóvenes españoles premiando los mejores trabajos de investigación realizados en el conjunto de las universidades españolas. Este certamen intenta reunir las corrientes de investigación más innovadoras y de mayor calidad en relación a cuatro áreas del saber: ciencias sociales y humanidades; ciencias biológicas y biomédicas; ciencias experimentales, exactas y ambientas e ingenierías y arquitectura.
En su XII edición, el arquitecto Víctor Manuel Cano Ciborro ha sido reconocido con el ‘Premio especial al mejor trabajo de investigación presentado en el área de las Bellas Artes, la Música, el diseño arquitectónico o la ideación gráfica’, por su trabajo ‘¿Cómo se empieza a dibujar el espacio? Una aproximación a los cuerpos y energías de Auschwitz-Birkenau’. En esta investigación, premiada entre 255 proyectos recibidos inicialmente y con la que ha superado a 25 finalistas, busca nuevos modos de entender el espacio desde la visión del cuerpo y nos propone nuevos modos de narrar la arquitectura.
Víctor M. Cano ha hablado en exclusiva para Joaquín Juberías, co-fundador de Selecta-Home, y ha mostrado su punto de vista sobre los nuevos derroteros que va tomando la arquitectura en el panorama actual.
JJ_ Antes de nada, felicitarte y pedirte que nos hagas una valoración respecto a este premio especial Arquímedes 2013 que te ha sido otorgado.
VMC_ Muchas gracias. Me gustaría destacar la importancia de la inclusión de una disciplina como la Arquitectura en unos premios científicos de reconocido prestigio como Arquímedes. La situación es inquietante y emocionante pues en el seno de la comunidad científica, donde los métodos de investigación se encuentran cerrados en tanto se buscan resultados precisos para un tema determinado, la arquitectura demuestra que también puede hacerse hueco. Paso a paso, parece que nuestra especialidad ha de tratarse no sólo como una disciplina que requiere de una materialización, sino de un pensamiento. El arquitecto Bernard Tschumi decía que los conceptos espaciales son creados gracias a los escritos y a los dibujos más que a la propia construcción. Ello implica una ampliación del término arquitectura no sólo a esa construcción, sino que también ha de reconocerse y valorarse la labor de pensamiento independiente, previo o paralelo a la materialización de las obras. Desde aquí, me gustaría subrayar la importancia de la investigación para conocer el mayor número de parámetros que conforman la compleja realidad. Como arquitectos, la realidad es el lugar donde residen nuestras acciones, por ello, considero imprescindible el conocimiento de la misma desde métodos plurales y abiertos que nos aproximen al qué hacer, por qué hacerlo y cómo hacerlo.
JJ_ Háblanos sobre la temática de tu investigación.
VMC_ El trabajo parte de una hipótesis: el cuerpo como generador de espacio, esto es, sin cuerpo no existe espacio. Desde esta premisa, se establece una línea de investigación teórico-práctica que propone la visibilización -mediante la herramienta cartográfica- de los cuerpos, fuerzas y energías de Auschwitz-Birkenau, el cual se presenta como caso de estudio y paradigma de lo que puede un cuerpo.
Se tiene como objetivo poner en crisis la idea de espacio cartesiano en favor de una situación más corpórea, dinámica y vivida del mismo. Se entiende el cuerpo desde una visión spinoziana: “todo es cuerpo y el cuerpo no se define por su materia, sino por sus relaciones”. Nos interesan las relaciones, las interacciones entre los cuerpos. Arquitectura más allá de los objetos –edificaciones- para llegar también a los cuerpos –relaciones-. Arquitectura como constructo que englobe procesos y relaciones a-escalares.
El método a desarrollar en la investigación es la narración cartográfica. Cartografía como fuente de conocimiento preciso de una realidad concreta. Las cartografías de Auschwitz-Birkenau buscan poner de manifiesto lo que puede un cuerpo en el espacio, para ello se proponen diversas situaciones como casos de estudio. Situaciones donde el espacio disciplinar del campo de concentración se ve profanado –liberado- mediante acciones como la revuelta, la fuga o el juego. Narrar Auschwitz de otro modo, desde el libre movimiento de los cuerpos en el espacio. Así, el trabajo pone de manifiesto la importancia de la corporeidad en el espacio e introduce nuevos métodos de interpretar la arquitectura.
JJ_ Moverse en el ámbito de Auschwitz es siempre complicado, ¿por qué decidiste tomar Auschwitz como caso de estudio?
VMC_ Tomar Auschwitz como caso de estudio para demostrar la corporeidad del espacio no fue algo casual. Este trabajo nace de la Línea de Paisaje del Máster de Proyectos Arquitectónicos Avanzados de la Escuela de Arquitectura de Madrid. Esta línea propone en cada uno de sus cursos un viaje como desencadenante, como punto de partida para la investigación que se desarrollará a lo largo del año. El viaje es entendido como fuente de conocimiento. La experiencia –el viaje- fue la génesis del trabajo. Al tener oportunidad de experimentar con mi propio cuerpo las situaciones a las que se veían sometidas los presos en el espacio disciplinar de Auschwitz-Birkenau, tuve consciencia de la potencialidad que podía tener la narración, desde el punto vista espacial, de aquellos hechos. Visitar Auschwitz-Birkenau es impactante. Es un lugar que todo el mundo debería visitar y recorrer en cierta soledad. Es abrumador.
Al estar allí desde la vivencia, con mi cuerpo vivo, pensé no sólo en lo que los cuerpos de Auschwitz debieron de haber soportado, sino lo que podían, es decir, en todas aquellas situaciones de rebelión ante semejante barbarie, las situaciones de lo que podía un cuerpo. A raíz de ello, la investigación dio un salto e intentó mostrar situaciones de rebeldía del cuerpo. Como el escaparse de aquel lugar. De cómo a través del conocimiento del espacio, del paisaje, del territorio mediante tu cuerpo, podías llegar a huir.
JJ_ El Máster de Proyectos Arquitectónicos Avanzados, ¿Qué te ha aportado?
VMC_ Este Máster fue fundado en 2008 por Darío Gazapo dentro de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid y en la actualidad es dirigido por Federico Soriano. Dentro del mismo existe una línea de especialización –Paisaje– la cual entiende el paisaje –diferenciándolo de paisajismo- como un constructo cultural y a-escalar donde se han de tener en cuenta todas las situaciones existentes para el conocimiento y el entendimiento de lo real. El paisaje como la relación del territorio con el hombre. Desde esta posición, mi interés se focalizó en los cuerpos y se retomaron líneas de investigación que entienden el paisaje desde su corporeidad y que nacen de los estudios de Darío Gazapo y Concha Lapayese -tutora del trabajo- y de la doctoranda Lucía de Jalón Oyarzun, también tutora de esta investigación.
En este contexto, el Máster ha sido de vital importancia para formar parte de un grupo de investigación, de un entorno de trabajo compuesto de excelsos profesionales y personas, con los que compartir ideas afines e intentar dar a conocer el espacio a través de la experiencia y de las relaciones entre los cuerpos.
JJ_ Desde Selecta-Home nos preguntamos cómo vincularías tus investigaciones teóricas con la praxis arquitectónica, concretamente con el tema de la vivienda.
VMC_ El entendimiento del espacio desde el cuerpo creo es fundamental para plantearse un ejercicio tan interesante como es la construcción de una vivienda.
Como ya comenté, Spinoza decía que el cuerpo no se define por la materia, sino por sus relaciones. Pues bien, creo que deben de ser esas relaciones entre el habitante o habitantes de la casa con el espacio las que han de dar sentido a la arquitectura. Acá entramos en la noción de programa, la cual considero fundamental para con todo esto. Criticar el programa, repensarlo, es creer en nuevos modos de vivir, criticar el programa es pensar en quién va a habitar la vivienda. Se debe entender la flexibilidad y la especificidad dependiendo de si conocemos o no a quien habitará la casa. No creo que deban imponerse situaciones, sino dar la oportunidad para crearlas. Alejarse del viejo ideal del dios-arquitecto en favor de un intermediario entre la realidad y la imaginación. Como dice la profesora Lapayese, la complejidad tiene su parte real y su parte imaginaria. Ya no se vive como se vivía antes ni como se vivirá después. La vivienda es algo que constantemente se ha de estar pensando; procesando.
JJ_ Desde nuestra situación, estamos muy interesados en ese punto de vista del arquitecto como intermediador entre los deseos –sueños- del cliente y la realidad materializada. Respecto a esto, ¿cuál es tu parecer sobre la forma en que Selecta afronta los nuevos tiempos, presentando hasta 4 propuestas de excelentes profesionales dependiendo de los gustos y requerimientos de cada cliente?
VMC_ Me parece una reinvención del concurso de arquitectura, el cual parece verse agotado en los últimos tiempos. Antaño, el concurso era una nueva manera de mostrar el potencial de los arquitectos, hoy día el rigor de las propuestas se ve en decadencia por la sobremasificación de los mismos. Sin ir más lejos, actualmente estoy involucrado en un concurso donde hay más de 7.000 inscritos. En segundo lugar, la creencia de que no se construirá, provoca que la imaginería se dispare y se tengan en cuenta más la pomposidad de las imágenes presentadas, que la propuesta arquitectónica en sí. De este modo, el espacio parece acotarse sólo a la sensación visual y no a la del conjunto de la experiencia corpórea.
En este panorama, que únicamente cuatro estudios compitan por un proyecto que sí se va a construir, eleva el nivel del pensamiento y el rigor del mismo, pues ya no luchas contra lo llamativo, pomposo y edulcorado del concurso actual, sino que luchas contra la realidad. Y creo que lo real, ese contacto con el cliente, el suelo, el aire, ese mundo que diría Heidegger, es lo que está faltando en la arquitectura contemporánea. Esa pérdida de la experiencia del cuerpo en el espacio en favor de fuegos de artificio que sólo hacen ruido, un efímero ruido.
JJ_ En esa línea, sobre lo que hoy día creemos debería denominarse “excelente”, creemos en Selecta-Home que se está produciendo un exceso de competencia que no lleva implícito una aumento de profesionalidad, sino que más bien origina lo contrario. La excelencia del arquitecto no sólo se consigue con el título, sino que ha de llevar implícita una línea de investigación, una dedicación y unos ideales tanto teóricos como prácticos que vayan formándole como profesional. ¿Qué opinas al respecto?
VMC_ Como doctorando, creo firmemente que la formación continua a nivel teórico y práctico nos mantiene vivos como profesionales. Por un lado, la investigación teórica nos asegura la inquietud intelectual y la vinculación con las últimas tendencias del pensamiento arquitectónico y cultural, mientras que el hacer profesional es fundamental para poner en práctica las teorías y conceptos que vamos formulando.
JJ_ A colación de tu trabajo, que entiende la arquitectura desde la experiencia, desde la vivencia, desde espacios que originen situaciones, nos gustaría que reflexionaras sobre esa dupla vivienda-vivencia que creemos fundamental y que parece que últimamente va desapareciendo en favor de una visión más materialista del espacio, donde ya no parece importar tanto la vivencia –el espacio en sí-, sino la materialidad del mismo. Parece más importante la pieza arquitectónica en sí que el espacio que alberga.
VMC_ Sí, todo esto deriva de lo anterior. Como arquitecto, me causa gran preocupación cuando la arquitectura se reduce meramente al objeto, a la pieza. Creo que es un acto de soberbia por parte del arquitecto. La pieza, el objeto, como queramos llamarlo, ha de estar inserto tanto en un conglomerado de situaciones externas y entornos, lo que entiendo por paisaje, como en una trama de situaciones y experiencias internas del cuerpo en el espacio, esto es, el programa. Creo que arquitectura está más cerca de esto que la pieza. El espacio como bien has comentado, se vive, se practica. Si se practica, depende de nuestros cuerpos. Si se vive, la vivienda es el espacio de las vivencias por antonomasia. Es muy acertado el binomio vivienda-vivencia. Se me ocurre que, en vez de tipos de vivienda, deberíamos de hablar de tipos de vivencias. Nuestra labor podría ser algo así como dar forma a tipos de vivencias.
JJ_ Continuando con la confrontación entre vivienda y vivencia, Toyo Ito, en uno de sus libros, reflexiona sobre lo diferente que es la casa que proyecta el arquitecto y la casa en la que vive una persona, tratando a la primera como un ideal alejado de la necesidad y realidad tangible de la segunda. ¿Es real esta aparente distancia?
VMC_ Parece que esta distancia es real desde el momento en el que en la arquitectura desaparece el hombre para darle importancia únicamente al objeto o la forma. Quizás este ideal no hace más que responder a la definición de arquitectura más conocida y enunciada por Le Corbusier: “arquitectura es el sabio juego de volúmenes bajo la luz”. ¿Dónde están aquí los cuerpos? Personalmente pienso de una manera diferente. Como ejemplo, siempre planteo la cuestión de que hoy en día las fotos de las viviendas aparecen en su mayoría vacías, sin gente, como si fueran lugares para admirar en vez de para vivir, para disfrutar de ellos. Un magnífico ejemplo de esto es el arquitecto holandés Aldo Van Eyck. Si nos desplazamos a su magnífico orfanato de Ámsterdam, veremos como todas las fotografías que son tomadas requieren, tienen la necesidad, de los niños activando el espacio. Es maravilloso ver esas fotografías. Es emocionante ver cuando el espacio se piensa desde el usuario. Desde el afán de experiencia y conocimiento del cuerpo. Por su parte, Le Corbusier, a pesar de la manida definición, tiene algo maravilloso a colación de lo que estamos hablando. En la cubierta de la unidad de habitación de Marsella dejó un espacio para el juego de los niños. Hay unas fotografías de René Burri de ese lugar que puede ser una perfecta definición de arquitectura como vivencia. Arquitectura como situación activada mediante el cuerpo.
Víctor Manuel Cano Ciborro es arquitecto por la Universidad Politécnica de Madrid donde también cursó los estudios de Máster en Proyectos Arquitectónicos Avanzados. Es miembro del Grupo de Investigación del Paisaje Cultural y colaborador del estudio de arquitectura Gazapo-Lapayese. Recientemente su trabajo ha sido premiado en el certamen de investigación Arquímedes 2013 y ha sido finalista en la V Muestra de Proyectos Fin de Carrera de la XII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo. Como actual doctorando, sus investigaciones se centran en la comprensión de contextos espaciales complejos desde la visión del cuerpo.
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